Residuos radiactivos: Cuánto cuesta gestionarlos

El 7º Plan General de Residuos Radiactivos incluye una previsión de los gastos hasta final de siglo, asumiendo el calendario de cierre de nucleares escalonado hasta 2035. Con ese escenario, según la última actualización, se necesitarán 20.443 millones € desde 2025 a final de siglo. El capítulo principal es la gestión del combustible gastado, más de la mitad del gasto se debe a los residuos que permanecerán radiactivos centeneres de miles de años. Los desmantelamientos de centrales, planificados entre 2036 y 2050, suponen casi la cuarta parte del coste. El periodo de gasto más intenso, unos 6.569 Mill € en catorce años, será cuando las centrales ya no estén en funcionamiento y no haya ingresos.

El Fondo de Residuos Radiactivos sumaba 8.386 millones € a finales de 2024.  No se cuenta solo con la cantidad recaudada, también con sus rendimientos financieros.  El Fondo está invertido en un 86% en el sector público (deuda del tesoro, de administraciones autonómicas o de otros países); un 11% en entidades financieras; un 2% en el sector energético y un 0,3% en transporte. La rentabilidad de los recursos financieros es una variable incierta, se buscan inversiones lo más seguras posibles, pero si no son lo suficientemente rentables tampoco se podría afrontar los costes.

El coste de la gestión del combustible gastado (los residuos más radiactivos, en naranja) es más del 50%, el de la clausura de las centrales nucleares (en gris) casi el 25%. Los residuos que van a El Cabril, de media, baja y muy baja radiactividad suponen el 13%, el I+D un 1,6% y el mantenimiento de la estructura y capacidad de Enresa el 8%.

Los plazos que se manejan son enormes, más de siete décadas, y eso ofrece mucho margen para errar en las cifras. Tanto el manejo del combustible gastado como el desmantelamiento de las grandes centrales están sujetos a dificultades y retrasos difícilmente previsibles, puesto que hay poca experiencia sobre estos trabajos en todo el mundo. Cuanto cuesta la construcción del Almacén Geológico en Profundidad (AGP) es una gran incógnita, sólo está en construcción el de Finlandia. En Francia, la gran potencia nuclear europea, el coste de su proyecto de almacenamiento geológico, llamado Cigéo, ha sido corregido por la Agencia Nacional para la Gestión de Residuos Radiactivos francesa (ANDA), de una estimación inicial de 25.000 millones € a una horquilla de entre 26.100 y 37.500 millones €[1].

Los cambios en el precio de materiales y mano de obra serán inevitables en plazos tan largos. Además, es verosímil que aparezcan imprevistos técnicos. Consideremos simplemente la cuestión de los desmantelamientos de las centrales: según el 7º Plan, en 2035 habrá cinco reactores en desmantelamiento, y de 2038-40 los siete reactores. Va a ser un enorme esfuerzo técnico y financiero y por tanto es probable que se prolongue más allá de lo planeado. Todo ello repercutirá probablemente en la elevación del gasto.

La preparación para afrontar estos problemas se tiene que abordar ahora, antes del cierre nuclear. Por eso la cuantía de la tasa es una cuestión fundamental. El gobierno tiene la facultad de cambiarla (RDL 5/2005), y se ha modificado ya varias veces. Antes del Acuerdo de cierre de 2019 la tasa era 6,67 €/MWh, cuando se firmó ese acuerdo se estableció en 7,98 €/MWh.  En 2024 el gobierno intentó subirla un 40%, pero ante la presión de las empresas se quedó en un 30%, actualmente es de 10,36 €/MWh, ¿será suficiente?

Las condiciones asumidas por el 7º Plan y el Estudio Económico-Financiero actualizado en jun.2024 son: los costes anuales especificados en la gráfica anterior, una tasa de descuento de 1,5%, y una inflación prevista para 2024 del 2%. Todos los conceptos se ven actualizados por la inflación prevista.  Pero en estos documentos no se aportan explicaciones sobre cómo se llega a los costes por año, ni se ha evaluado ningún «margen de seguridad » para disminuir el riesgo de que el Fondo se agote antes de terminar la tarea.

Como no conocemos ningún estudio que explore esta cuestión, lo hemos abordado con un modelo simple pero que nos parece ilustrativo. Se ha calculado la evolución del Fondo[2] haciendo año a año el balance de ingresos y gastos, bajo las condiciones de gasto y tasa de descuento, que se establecen en el Plan de Residuos,  y en sus actualizaciones. Con una rentabilidad financiera del 2,65%,  parece que sí es suficiente (curva verde):  el dinero se acaba cuando el proceso ha terminado.

Pero, si aumentaran los costes o la inflación, el dinero sería insuficiente:

  • Si los gastos aumentaran un 10%, se acabaría el dinero en 2076. En consecuencia, la gestión del AGP, el mantenimiento de los almacenamientos temporales, y los traslados de más de quinientos contenedores, dependerían del erario público, cuando aún habría que gastar unos 3.600 Millones €. Pero si esos gastos subieran un 20%, se agotaría el Fondo en 2067, antes de terminar el AGP, y faltarían 6.731 Millones €.
  • Si la inflación subiera un punto sobre la prevista y llegara a un 2,5%, considerando solo lo que supone en depreciación del dinero del Fondo, este se acabaría hacia 2080 faltando realizar trabajos por valor de 2.300 millones €.
  • Si se redujera la Tasa Enresa, por ejemplo, al valor anterior, 7,98 €/MWh, el de 2019, sin que aumentaran gastos ni inflacción, tampoco se podría completar la gestión de residuos, se acabaría el Fondo en 2081.

Desde luego podrían considerarse otros muchos escenarios de hoy a fin de siglo, pero estos, sin exagerar en las dificultades que pueden presentarse, ilustran el tipo de problema que dejaríamos a las siguientes generaciones.

Los residuos radiactivos son la herencia de las centrales nucleares. Su aislamiento de la biosfera ha de hacerse con la mayor seguridad que esté a nuestro alcance, y durante “nuestro tiempo”. Para que la factura la paguen las empresas que los produjeron y obtuvieron grandes beneficios con ello, hay plazo sólo hasta 2035 (con el plan de cierre vigente). Si luego resulta que no hay dinero suficiente, le tocará a la ciudadanía arreglar la cuenta. Nos tocará a nosotr@s y a nuestr@s descendientes. Aún estamos a tiempo de abordar el problema de la financiación de los residuos nucleares. Deberíamos hacerlo antes de comenzar a hablar, como sociedad responsable, sobre dónde podemos guardarlos.


REFERENCIAS:

[1]  Francia revisa al alza el coste del tratamiento de los residuos nucleares, El Periódico de la Energía  12 Mayo 2025.

[2] Elaboración propia con las inestimables colaboraciones de Francisco Agenjo, de Ecologistas en Acción, y Mario Sánchez-Herrero, fundador de Ecooo Revolución Solar, S.L. y profesor asociado en la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense


 

Este artículo forma parte de una serie de publicaciones donde exponemos por qué decimos NO a la energía nuclear. Os animamos a leerlas para conocer la visión completa de nuestra oposición a la energía nuclear.