- El H2Med tendá una longitud de 5.844 km y prevee conectar Portugal, el Estado español y Francia para enviar energia al centro de Europa
- Organizaciones de la sociedad civil denuncian en un mapa interactivo los impactos ambientales, sociales y de género que tendrá en territorio español
En un contexto de crisis del petróleo por el bloqueo del estrecho de Ormuz, el hidrógeno se presenta en Europa como una alternativa para romper la dependencia energética exterior. La construcción del gasoducto H2Med prevee extraer energía de las zonas rurales de la Península Ibérica y del Norte de África para transportarla a centro de Europa. “Las grandes corporaciones de energía se financiarán, mientras las comunidades locales solamente recibirán los impactos”. Esta es la conclusión del storymap “ Resisting Hydrogen Futures” , un trabajo de Kollektiv Gazpacho en colaboración con el Observatori del Deute en la Globalització.
El mapa es el resultado de un trabajo de campo de un grupo de activistas y estudiantes de la región de Rhein-Ruhr en Alemania y del estado Español. Durante la primavera del 2025, recorrieron el trazado previsto del gasoducto H2Med entre Xixón (Asturias) y Huelva (Andalucía) como parte de un proceso de investigación activista en colaboración con el Observatori del Deute en la Globalització (ODG) y Ecologistas en Acción.
La producción de hidrógeno verde requiere infraestructuras masivas, y eso se traduce en megaproyectos de biogas, parques eólicos, campos solares y gasoductos que remodelan y destruyen territorios enteros. Ocupan tierras, consumen agua y transforman las zonas rurales en zonas de producción de energía para los mercados del centro de Europa, con Alemania al frente. Asturias, Castilla y León, Extremadura y Andalucía son solo algunos ejemplos de las Comunidades Autónomas que se verán afectadas por estos proyectos.
Más dinero público al poder corporativo y un proceso de participación opaco
El proyecto H2Med, liderado por Enagas, está considerado Proyecto de Interés Común (PCI, por sis siglas en inglés), eso quiere decir que se puede beneficiar de la simplificación de los trámites administrativos y financiar hasta el 50% del presupuesto total del proyecto, es decir, 2.250 millones de euros, con dinero público de las arcas europeas. En 2025, Enagas repartió entre sus accionistas 269,2 millones de euros de beneficio.
Para poder recibir este dinero, Enagas tenía que realizar un Plan Conceptual de Partcipación en los municipios que se verán afectados por la implantación del H2Med, que se ha limitado a hacer charlas informativas y recoger los comentarios de las personas participantes. Según el ODG i la Red Gas no es solución, “este ha sido un proceso mal planteado, opaco y ni vinculante”: las sesiones han sido en horario laboral, hecho que ha dificultado la participación de las personas afectadas; no se ha especificado el proceso de incorporación de las propuestas de las participantes, ni existe ninguna garantía de que se tendrán en cuenta. El proceso de participación tiene previsto acabar entre septiembre y octubre del 2026.


