El desplome de la red eléctrica del 28 de abril de 2025 tuvo una derivada oportunista en una campaña de reivindicación de las centrales nucleares como garantía de seguridad y estabilidad del servicio eléctrico frente a la debilidad que supone tener un volumen tan grande de energía renovable, que han retratado como una amenaza latente para la estabilidad y fiabilidad de la red. Basta revisar el comportamiento de las nucleares el día del apagón y siguientes para desmontar esta malintencionada interpretación de los hechos.
El 28 de abril funcionaban Almaraz II y Ascó II (ambas al 70% de potencia) más Vandellós II (al 100%), en total 3.500 MW nucleares de un total de 7.000 MW instalados. Los dos grupos de Almaraz estaban parados desde el día 16 de abril porque funcionar le salía demasiado caro; Almaraz II arrancó el día 22 por requisición de Red Eléctrica.
Todas las centrales de generación afectadas por las inestabilidades de tensión y de sincronía de la red se desconectaron automáticamente por autoprotección. Pero algunas tecnologías pudieron ponerse en marcha antes que otras. La hidráulica que podía funcionar autónomamente permitió alimentar un ciclo combinado y a partir de ahí más centrales. La solar fotovoltaica y la eólica aportaron algo de potencia desde los primeros minutos, también motores diésel y, más tarde, fue esencial el suministro desde Francia y también desde Marruecos.

El gráfico muestra la recuperación de generación con distintos tipos de centrales hasta el día siguiente al apagón, cuando ya se producía suficiente para satisfacer toda la demanda prevista. Los datos se han descargado de la web de Red Eléctrica[1] y representado para mayor claridad de la generación de las distintas tecnologías. Los intervalos de datos de REE son de 5 minutos.

No puede verse la contribución nuclear hasta el 30 de abril, elevándose luego muy poco a poco. El 1 de mayo solo se contaba con 1.500 MW de Ascó I y Vandellós II (ambas al 70% de potencia). Hasta el 6 de mayo no se recuperó la potencia nuclear que había el 28 de abril. Fue la última tecnología en retomar la producción de electricidad.
En cuanto a su papel para suministrar robustez al sistema, baste decir que la asociación Aelec, que representa a Iberdrola, Endesa y EDP, comunicó[2] al Ministerio de Transición Ecológica el 28-10-25 que las centrales nucleares no son válidas para controlar tensión ante inestabilidades que podrían derivar en un nuevo apagón.
Por el contrario, las renovables sí pueden aportar estabilidad de sincronismo y de tensión, pero no estaban autorizadas a ello. Desde principio de 2026 ya se están incorporando a estos servicios necesarios para el funcionamiento del complejo sistema eléctrico.
REFERENCIAS
[1] RED ELÉCTRICA DE ESPAÑA, S.A.U. https://demanda.ree.es/visiona/peninsula/nacionalau/tablas/2025-04-28/1
[2] «Las eléctricas admiten al Gobierno las limitaciones de las nucleares para evitar otro apagón» El Pais 29Oct25
Este artículo forma parte de una serie de publicaciones donde exponemos por qué decimos NO a la energía nuclear. Os animamos a leerlas para conocer la visión completa de nuestra oposición a la energía nuclear.


